viernes, 27 de marzo de 2009

George Bush, ¿ante un nuevo Vietnam?

x Sergio Cáceres - periodista y escritor boliviano, co editor del quincenario "El Juguete Rabioso"

Ronald Rumsfeld se empeña demasiado en explicar que Irak no se parece, ni se va a parecer, en nada a Vietnam. "Allá no hay selva" ha dicho (1). Sin embargo, la situación que se vive en la ocupada Irak, los constantes ataques a las fuerzas invasoras, las declaraciones de soldados estadounidenses y británicos y el despliegue de tropas hacia Irak no dejan de evidenciar más de un parecido, sobre todo por la tensión que está provocando la prolongación de una guerra cuyo final fue declarado el 1 de mayo por George W. Bush.

De entonces a la fecha han pasado casi 100 días y se ha calculado que 60 soldados del ejército invasor ha muerto a manos de la resistencia iraquí y diariamente se tienen noticias de acciones exitosas en contra del ejército invasor. EEUU intenta minimizar estos hechos atribuyéndolos a grupos interesados en desestabilizar el país que estarían conformados por elementos del antiguo partido gobernante Baaz y terroristas internacionales "que creen que pueden usar Irak como el lugar para armarse e infligir daños, o quizás fortalecerse para venir y atacar a estadounidenses en otros sitios" (2).

Para algunos analistas, lo que está haciendo la administración Bush es ocultar una realidad que se hace evidente a diario: la existencia de una resistencia organizada que está llevando a cabo una guerra de guerrillas con relativo éxito.

En una entrevista, el especialista Mohamed Hasan (3) ha explicado que actualmente se ha constituido una resistencia nacional iraquí que busca el fin de la ocupación. Esta resistencia reúne a diversos grupos políticos y religiosos, algunos de ellos antagonistas, que han antepuesto a cualquier línea o principio el desalojo del ejército invasor. "Todas las demás cuestiones que pueden dividir a los iraquíes son ahora secundarias ante una ocupación ilegal que viola la carta de Naciones Unidas", dice Hasan.

Para Hasan, una de las causas que está logrando esta unificación de la población iraquí en contra de los invasores es la brutalidad con que actúan. "Los estadounidenses están cegados por su chovinismo. Sus militares han llegado a violar y a matar a mujeres iraquíes. Entran en las casas, las saquean y lo pisotean todo; entran en las habitaciones de las mujeres, lo que es la peor ofensa que se puede hacer en la cultura iraquí. Sadam Husein tenía razón en decirles a los iraquíes cuando los estadounidenses estaban a las puertas de Bagdad: ‘Veréis la verdadera naturaleza del colonialismo y no lo consentiréis’". A esto se añade la desesperación de la población ante problemas inmediatos como la escacez de servicios (luz, agua, etc) y la ausencia de esa libertad y democracia que tanto pregonaron los supuestos libertadores

Panorama de la resistencia

"Resistencia y Liberación de Irak", cuyo primer pronunciamiento data de abril del presente año, es decir antes de que Bush diera por concluida la guerra, está considerado como uno de los principales grupos de resistencia. Además de realizar permanentemente acciones en contra del ejército invasor, también ha logrado la adhesión de las Brigadas al-Faruq, organización islámica iraquí de resistencia militar y de la Organización Naserista de Iraq (4). La dirección de Resistencia y Liberación, según los comunicados que emite, recae en Taha Yasin Ramadán, ex vice primer ministro de Irak.

Reciéntemente otro grupo de resistencia se dio a conocer, el autodenominado Ejército de Mahoma que afirma contar con cinco mil combatientes. Este grupo ha afirmado que pretende llevar adelante un gobierno similar al de Saddam pero sin él (5).

No existen datos certeros acerca de cuántos grupos actúan resistiendo a las fuerzas invasoras ni de cual es el grado de unidad entre estas, pero está claro que en las manifestaciones que suceden a diario en Irak se dan cita desde fieles del partido Baaz hasta socialistas anteriormente proscritos por el régimen de Saddam.

La situación es confusa y, según Hasan, otro de los problemas para los invasores es el no poder detectar las mil y una maneras de comunicarse de la población iraquí. "Han querido recoger las armas en poder de los iraquíes: han recuperado 250 armas y algunas viejas bombas. Ahora bien, el gobierno iraquí había entregado ¡seis millones de armas a la población justo antes de la guerra! Han prometido una victoria rápida a sus soldados pero es todo lo contrario lo que se perfila", afirma el analista.

Guerra de guerrillas en Irak

Craig B. Hulet, veterano de Vietnam que perdió a casi toda su unidad entre 1969 y 1970 es todavía más osado en sus análisis y críticas. Para este militar retirado, EEUU se está enfrentando a una guerra de guerrillas preparada de ante mano y que tiene la capacidad de resistir por más de una década en combate. Hulet también critica que el gobierno norteamericano, así como los medios de prensa, insistan en no hablar de ese tema. "Van a persistir en calificar a esta ‘guerra de guerrillas’ de una revuelta, o van a hablar de saboteadores, de agitación extranjera y de patéticos residuos de ‘partidarios de Sadam’, es decir la teoría del último soplo. Consideramos que se trata de una creciente guerra de guerrillas con todos los principales componentes, planificada desde el comienzo, antes que Bush y Blair lanzaran esta guerra, antes que EEUU estuviera preparado para el verdadero resultado. La guerra aún no ha comenzado", ha reiterado en más de una ocasión el veterano (6).

Para Hulet, EEUU está obligado a incrementar más y más su tropa, sólo para poder permanecer en Irak y aún así las condiciones para alcanzar el éxito serán nulas. "Exactamente como la guerra de Vietnam, que escaló de unos 50 ‘consejeros’ bajo el presidente Kennedy a un aumento automático año tras año hasta llegar a 1,3 millones de estadounidenses combatiendo a las fuerzas de Ho Chi Minh. Tendremos que hacer lo mismo o mejor nos vamos ahora mismo", ha señalado.

La sombra de Vietnam

Otro de los problemas que enfrenta el ejército invasor, y que alimenta la idea de un nuevo Vietnam, es la situación de su tropa. Según testimonios recogidos por el Evening Standard, el 23 de junio de 2003, los soldados están viviendo estados de tensión y de locura a causa de los ataques sorpresivos constantes. A menudo necesitan asistencia psiquiátrica y, según pasan los días, su odio hacia la población se transmite en acciones crueles. Pero así como manifiestan su odio hacia los iraquíes, también están comenzando a criticar a sus superiores que les prometieron una salida rápida. Uno de los testimoniados, el cabo Castillo, señala en dicha publicación : "Estamos más enojados con los generales que toman estas decisiones y que nunca han puesto el pie en el terreno y a los que no les disparan o que no tienen que contemplar estos cuerpos sangrientos y los cadáveres calcinados y los bebés muertos y todo ese tipo de cosas".
Para Mohamed Hasan no es descartable que se puedan dar revueltas dentro del ejército norteamericano, ya que éste se encuentra dividido en clases. Los oficiales estadounidenses se encuentran instalados en hoteles que cuentan con aire acondicionado. "Pero los soldados rasos, hijos de obreros, que se asan dentro de sus equipos entre 45 y 55 grados a la sombra, hostigados por los partisanos iraquíes, detestados desde el niño hasta la abuela, no van a soportar esto mucho tiempo" (7).

Craig B. Hulet es terminante al afirmar que el único modo de que la guerra termine es que EEUU se retire de Irak. "Como en Vietnam, como en Libia cuando Mussolini ocupó ese país, como en Sudán contra el Imperio Británico, como en todo país que ha confrontado a una fuerza guerrillera en el suelo equivocado, ningún ejército extranjero convencional ha derrotado a una fuerza guerrillera local de cierto tamaño". Al respecto, Hasan ha explicado también que en Vietnam del Sur los estadounidenses disponían de un ejército de apoyo de un millón de vietnamitas, de una red de agentes y policías vietnamitas y de cierta base social, limitada pero existente. En Iraq, dice Hasan, esta base no existe.

Bush y el precio de la guerra

El número de muertos estadounidense que se incrementa según pasan los días es un factor preocupante para George W. Bush, quien está empeñado en lograr la reelección el próximo año. En ese plano, las cosas se le están poniendo difíciles.

El pasado 8 de agosto, 600 familias de militares desplazados a Irak se han unido en la organización Military Families Speak Out ("Familias de Militares Hablan Claro"). Esta organización presentará la próxima semana la campaña "Devolved a nuestras tropas a casa", en la que expresan su preocupación por las condiciones de seguridad y el estado físico y mental de las tropas de EEUU que sirven en Irak, y el rechazo de éstas a matar iraquíes. Las familias afirman que varios soldados se han suicidado en Irak (8).

Y aunque Bush todavía no se ha pronunciado al respecto, sí se sabe que está negociando con diversos países la conformación de una fuerza multinacional, a fin de poder sostener su guerra en Irak sin una presencia tan grande de estadounidenses (9). Según una información de la agencia IPS, EEUU ha ofrecido dinero y armamento militar a India, Turkía y Pakistán a cambio de soldados. Esta misma fuente asegura que hasta el momento EEUU cuenta con el apoyo comprometido de España, Polonia, Ucrania y Japón, y que asimismo espera pequeñas unidades de Filipinas, Hungría, Rumania, Letonia, Estonia, Eslovaquia, Mongolia, Honduras, El Salvador, República Dominicana y Nicaragua. Asimismo, cuenta con apoyo logístico de Italia, Holanda, Noruega, Portugal y Corea del Sur.

Sin embargo, este aporte de tropas puede representar otro factor adverso ante la opinión pública, ya que el aporte será pagado por los contribuyentes estadounidenses y la cuenta, desde luego, no va a ser baja. Sólo a Pakistán, EEUU ha ofrecido 3 mil millones de dólares, la mitad en armamento, a cambio de sus tropas; también acordó pagar 240 millones de dólares a Polonia por su contingente de unos 9.000 soldados (10).

Hasta el momento, el Pentágono ha estimado que los gastos para la ocupación de Irak, entre enero y agosto, alcanza la cifra de 58 mil millones de dólares (11), gasto que equivale al presupuestado por el Congreso de EEUU para el desarrollo de la "Guerra Contra el Terrorismo" en todo el mundo (incluidas las acciones en Afganistán). Es decir, la guerra está saliéndole cara a George W. Bush, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayoría de la población mundial ha expresado su tajante oposición a la invasión a Irak.

Si sumamos a esto las denuncias de torturas a prisioneros de guerra iraquíes, los asesinatos de civiles, los desaparecidos, las violaciones perpetradas por soldados norteamericanos contra mujeres iraquíes tenemos entonces que el atolladero que tiene que vencer Bush se está complicando cada día.

Para Craig B. Hulet, el panorama es absolutamente adverso a los EEUU. "Es una guerra en la que nos ha metido Mr. Bush y no terminará en una década, tal vez ni siquiera en una generación. Y no importa cómo termine, la historia perseguirá de nuevo a EE.UU. con la horrenda pregunta autorreflexiva: ‘¿Qué estamos haciendo allá’. Y discutiremos, ¿haremos otro concurso?, sobre dónde colocar un monumento más a los muertos, aunque realmente sea un monumento al estadista fracasado que libró otra guerra mal orientada en nuestro nombre".

Notas:

1. Declaraciones del Secretario de Estado de EEUU, Donald Rumsfeld, difundidas por la prensa internacional el 2 de julio de 2003.
2. George W. Bush, en declaraciones a CNN, el 8 de agosto de 2003.
3. Entrevista realizada por el periodista David Pestieau y difundida por el Center for Resarch on Investigation, 25 - 7- 2003. Mohamed Hassan, marxista etíope, es especialista en Oriente Medio. Trabajó como diplomático en su país y en la actualidad reside en Bélgica donde ejerce como profesor. Es autor de varios artículos sobre Arabia Saudí y el origen del wahabismo; sobre los Hermanos musulmanes de Egipto y sobre las relaciones entre el Islam y la lucha contra EEUU en Oriente Medio.
4. CSCAweb (www.nodo50.org/csca), Nota informativa del 25 de junio de 2003.
5. Información de Agencia France Press, del 10 de agosto de 2003.
6. "Esta guerra de guerrillas puede durar una generación", Craig B Hulet, 30 de julio de 2003, publicada orginalmente en : Information Clearinghouse y reproducida en www.rebelion.org. Craig B Hulet, veterano de Vietnam, fue asesor especial del congresista Jack Metcalf (Retirado) y periódicamente asesor de ATF&E del Depto de Justicia/Seguridad Interior de EEUU Es autor de The Hydra of Carnage: Bush's Imperial War- making and the Rule of Law: An Analysis of the Objectives and Delusions of Empire, www.craigbhulet.com
7. Ver nota 3.
8. La Vanguardia, 8 de agosto de 2003 .
9. Actualmente en Irak se encuentran 150 mil soldados estadounidenses. IPS, agosto 2003
10. Thalif Deen, IPS, agosto 2003.
11. Dov Zakheim, máximo responsable presupuestario del Pentágono, en declaraciones a Associated Press del 12 de agosto de 2003.

21/08/03

Etiquetas: , ,

Nuevo Orden Mundial - ¨Sociedades Secretas¨ Skull and Bones - Illuminati de Baviera - George Bush: El heredero de la dinastía siniestra

George Bush: El heredero de la dinastía siniestra

Las acusaciones llueven sobre el actual presidente de los EE.UU. Según varios investigadores, George Bush, como su padre, el ex-presidente son miembros de una sociedad secreta: Skull and Bones (la Orden de la Calavera y los Huesos), algunos de cuyos miembros han sido denunciados por crímenes que van desde el narcotráfico a la conspiración política. ¿Nos encontramos ante exageraciones «conspiranoicas» o ante un poder oculto decidido a hacerse con el control del planeta? Su imagen es conocida en todo el mundo. Para la mayoría, su nombre se asocia a un conservadurismo a ultranza, partidario acérrimo de la pena de muerte. Se trata de George Bush, Jr., calificado de bruto e indocumentado por conocidos intelectuales de su país. En el reciente Festival de Cine de la Mostra de Venecia, el director Robert Altman declaró que si salía elegido como presidente en noviembre él abandonaría los EE UU. Pero lo que pocos conocen es el lado oculto de este hombre. Como su abuelo, el senador Prescott Bush, como su padre George Bush y otros varones de su familia, el candidato pertenece a una sociedad secreta de siniestra fama. Según han denunciado varios investigadores independientes, algunos de sus miembros estarían implicados en una serie de crímenes que van desde el tráfico de drogas al racismo partidario de políticas eugenésicas para reducir drásticamente la población del Tercer Mundo y de las minorías étnicas en EE UU. La profanación de tumbas y cadáveres sólo sería, según estas acusaciones, un elemento ceremonial que ilustra las señas de identidad de dicha sociedad.

El 1 de mayo de 1990 la tumba del general Omar Torrijos fue profanada. Unos desconocidos que hablaban con acento extranjero robaron las cenizas de este líder, símbolo de la resistencia ante el poder neocolonial de EE UU. Con el fin de celebrar la reinstauración en el país del poderío norteamericano, estos profanadores sellaron con este ritual la obtención de un nuevo trofeo: las cenizas del general que, según sus partidarios, fue asesinado por la CIA. La operación realizada en Panamá, presuntamente financiada por La Orden de la Calavera y los Huesos, no haría sino continuar una siniestra tradición. Así lo denunciaba NACLA Report on the Americas, una revista política con ninguna afición por el «ocultismo», en su editorial de junio de 1990.

Más de medio siglo antes de que George Bush padre lanzara contra Panamá la Operación «Causa Justa», la Orden a la que pertenecía el presidente ya había hecho lo mismo con el cadáver del revolucionario mexicano Pancho Villa; unos desconocidos abrieron su féretro y le cortaron la cabeza. Se asegura que Skull and Bones, la sociedad secreta formada por la élite de la universidad de Yale, pagó por ella. En mayo de 1918, el senador Prescott Bush -padre del expresidente de EE UU y abuelo de quien compite en estos mismos días por alcanzar el mismo honor- profanó junto con otros miembros de esta sociedad el sepulcro de Gerónimo, el legendario jefe rebelde de los apaches. A mediados de los 80, Ned Anderson, líder de la tribu de San Carlos, reunió documentos, fotografías y otras evidencias sobre esta profanación. Uno de los cómplices de Prescott Bush, Neil Malion, se encargó de «echar ácido sobre la cabeza de Gerónimo, quemando la cabellera y la carne» para que pudiera ser expuesta en sus rituales nocturnos. Esta unión se habría afianzado en el campo de los negocios. Prescott Bush fue quien catapultó a Neil Malion a la dirección de Dresser, donde tendría su primer empleo el ex-presidente George Bush, que bautizó con el nombre de Neil a uno de sus hijos.

Ned Anderson consiguió una entrevista con un representante de la Orden, al que solicitó la devolución de los huesos de Gerónimo. Anderson afirma que obtuvo una respuesta afirmativa, aunque no formalmente, transformada en decepción al día siguiente, ya que el interlocutor de la Orden faltó a la cita concertada. El personaje que evadió el compromiso para ganar tiempo y esconder los restos de Gerónimo era Jonathan Bush, hermano del candidato.

Entre los alumnos de Yale, promoción tras promoción, corre desde el siglo pasado el rumor de que la forma más rápida y segura de acceder a una carrera de brillante porvenir en los círculos del poder es pertenecer a este «club» privado, que recluta a sus miembros entre los alumnos y los docentes de Yale. Una vez admitido, el nuevo adepto se compromete a no revelar ningún aspecto de sus actividades internas, incluyendo mantener en secreto su pertenencia y negar cualquier vínculo con ella.

El ocultismo de las elites

Fundada en 1832 por William H. Russell, esta sociedad secreta -que algunos consideran que fue inicialmente la rama americana de la Orden de los Iluminados de Baviera, fundada en 1776- surgió para promocionar a 1os hijos de las elites a puestos de relevancia política, económica y social, con la finalidad de consolidar su influencia en los círculos de poder. Su existencia está tan bien establecida como sus liturgias, aunque los expertos no se ponen de acuerdo sobre su naturaleza. Así, por ejemplo, MassimoIntrovigne, director del Instituto de Nuevas Religiones y el más reputado experto en sectas, recoge la existencia de los rituales macabros y la profanación de la tumba de Gerónimo, pero se inclina por creer que sólo se trata de un «satanismo lúdico» de clase alta inspirado en la tradición de la masonería anglosajona. Se trata un fenómeno muy común entre los jóvenes estudiantes norteamericanos que, si bien integra ritos ocultistas, no presenta más riesgos que alguna gamberrada. Aunque reconoce la pertenencia a la misma de políticos destacados, como el ex presidente George Bush y su secretario de estado, George Shultz, cree que el carácter elitista de Skull and Bones ha facilitado que naciera en torno a ella una «literatura complotista» sin fundamento.

Sin embargo, no son estos los únicos nombres de «La Orden» asociados al poder. También se ha señalado la pertenencia a esta sociedad de otros altos cargos de la Administración Bush, como James Baker III, también secretario de Estado, y de C.Boyden Gray, implicado en el escándalo Irán-Contra y en las conexiones con esta fuerza irregular nicaragüense sublevada contra el gobierno sandinista en los 80.

Tampoco parece que estos estrechos vínculos con el poder sean una novedad. El fundador, William H. Russell, fue secretario de Guerra de la Administración Grant. William Taft, hijo de otro de los líderes pioneros de «La Orden», Alphonse Taft, fue el único presidente de EE UU que, además, ocupó el cargo de presidente de la Corte Suprema. George Bush Senior también fue el primer presidente que antes fue director de la poderosa CIA.

Todo apunta a que esta sociedad representa una facción de las familias patricias norteamericanas asociadas a la cúpula del poder, cuyo liderazgo se perpetúa hereditariamente. Entre sus miembros se encuentran la veintena de apellidos de mayor pedigrí en el campo de las finanzas y la industria del Este de EE UU, según la lista de miembros publicada -por el historiador Anthony Sutton. Para sus críticos más radicales, tanto los honores públicos como la recompensa económica están garantizados, pero a cambio de una subordinación absoluta a «La Orden».

Al final de cada curso, un selecto grupo de 15 graduados es escogido para participar en la entrada iniciática al mundo de los poderes temporales. Se asegura que, desnudos y dentro de un ataúd, deben confesar sus fantasías sexuales y otros sórdidos secretos. Cada neófito recibe un hueso con una inscripción que identifica su pertenencia a la «más poderosa de las sociedades secretas». Sólo las paredes de la «Tumba» (el edificio del campus de Yale donde se llevan a cabo las ceremonias) son testigos de esta oscura comunión en la cual Introvigne reconoce el signo ocultista de la liturgia, pero considera que se trata de ritos que simbolizan con estas imágenes de fango la condición humana y que culminan con el «lavado», que representa la purificación por el agua y el nacimiento del neófito como hombre nuevo.

En 1856, la Orden de la Calavera y los Huesos fue registrada oficialmente como Asociación Russell. Desde entonces se le conoce también como el Capítulo 322 de una sociedad secreta alemana. Domiciliada durante décadas en la sede neoyorquina de la banca Brown Brothers Harriman, siempre parece haber estado interesada en la creación de un liderazgo oculto con capacidad para controlar los destinos del planeta. La familia Bush ostenta un privilegiado asiento en este cenáculo desde hace tres generaciones. Los vínculos entre los Harriman y los Bush se forjaron en la graduación de 1917, cuando Edward Roland Harriman y Prescott Bush consiguieron la «condecoración» ósea que les acreditaba como serias promesas de los proyectos que «la Orden» tenía a escala mundial. Las expectativas puestas en ellos no eran gratuitas, ya que fueron aupados por dos poderosos «patriarcas»: Percy Rockefeller, que llegó a la Orden en 1900, y E. H. Harriman, en 1913. El padre de este último,Averell Harriman, era un magnate del ferrocarril que se hizo con el control de la Union Pacific Railroad en 1898 gracias a un crédito del padre de Percy. Los abuelos de George Bush encajaron en este restringido círculo. Por parte materna, George Herbert Walker, acaparó su propia parcela en los ferrocarriles del medio oeste y acabó asociándose con los Harriman. Por parte paterna, Samuel Bush representó fielmente las inversiones de la industria armamentística cuyos beneficios se dispararon enormemente en la I Guerra Mundial. En 1931, la Brown Brothers se unió a los Harriman para darle a la Orden el argumento de una nueva aventura que la humanidad no deberá olvidar nunca. Los Harriman y Prescott Bush fueron los banqueros y socios comerciales de Adolf Hitler. Muchos detalles de esta historia suprimida pueden ser consultados en La biografía no autorizada de George Bush, escrita por Webster G. Tarpley y Anton Chaitkin, hijo de Jacob Chaitkin, que interpuso una querella por estafa en la Hamburg Amerika Line contra los Harriman y P. Bush. De acuerdo con sus denuncias, el otro gran Beneficiado de la operación fue Hitler. He aquí el prontuario de esta biografía siniestra: La Union Banking Corp., fundada por el abuelo del ex-presidente de EE UU, y la Brown Brothers-Harriman, financiaron la maquinaria militar de los nazis a través del Cartel Alemán del Acero. En 1938, Prescott Bush, en calidad de socio ejecutivo de la BBH, también fue responsable del préstamo concedido al Tercer Reich para importar combustibles suministrados por la Standard Oil, que abastecerían las necesidades de la aviación militar alemana. La Hamburg Amerika Line, naviera creada por el abuelo de George Bush con el respaldo de los Harriman, no sólo apoyó a las SS, sino que operó como tapadera propagandística de los nazis. En 1932, Averell Harriman se encargó personalmente de procurar a los ideólogos nazis pasajes a bordo de la Hamburg Ametika Line para que asistieran a un congreso sobre «higiene racial». Se asegura que una de las prioridades de «La Orden» en nuestro siglo ha sido la de evitar la explosión demográfica de los grupos étnicos considerados inferiores y la promoción de políticas eugenésicas, como la esterilización en masa. No hay que olvidar que las leyes nazis de esterilización se inspiraron en las norteamericanas. Este complejo financiero habría puesto en marcha un vasto dispositivo logística para facilitar el tráfico de armas y explosivos, remitidos en gran parte a través de la naviera a la I G. Farben nazi; mientras, en Cuba, el principal negocio de la I G. Farben -según asegura Hans G.Behr en La droga, potencia mundial- sería vender heroína a la Cosa Nostra americana. Según sus acusadores, esta es la fuente que nutrió la trayectoria de George Bush corno hombre de negocios, espía avalado por el poderoso director de la CIA Allen Dufles, y político. Como dueño de Zapata Oil, George Bush heredó, además, la conexión nazi de su padre. En su libro La Operación Paperclip, Ray Renick cuenta que, acabada la Segunda Guerra Mundial, la organización Gehlen -criminales nazis supuestamente reclutados por los Rockefeller y la Orden de Malta, a la que pertenece el hermano mayor de George Bush- ubicó su cuartel general en California. Desde sus inicios, la CIA integró a los nazis en un gigantesco aparato de terror estatal a lo largo de toda Sudamérica. Su estrategia es, de acuerdo con Mike Ruppert, ex detec-tive de la sección de narcóticos de la policía de Los Ángeles, el tráfico de drogas a gran escala, con la colaboración de Cosa Nostra, y el blanqueó de dinero en bancos de las Bahamas y otros paraísos fiscales. La Operación Paperclip se dividió y dio lugar a la Operación Amadeus, por la que muchos oficiales nazis fueron trasladados desde Alemania a Sudamérica. Albert Carone, uno de los «correos» más activos de esta red, era coronel de la inteligencia militar. Su agenda parecía un directorio de la CIA y la Mafia, según Ruppert, que asegura haberla revisado minuciosamente. Tras expresar cierto descon-tento, Carone murió por “toxicidad química de etiología desconocida”. Su hija afirma tener pruebas contra el «cerebro» de la Operación Amadeus, igualmente examinadas por Ruppert. Según estos documentos, «Amadeus» no es otro que George Bush. Así lo denunció Ruppert ante una comisión de Inteligencia del Senado norteamericano.
Pecados de familia

Entre los patrocinadores de la carrera de Bush destaca Walter Mischer, banquero, promotor y uno de los mayores terratenientes de Tejas. En La CIA, la Mafia y George Bush, Pete Brewton denunció las supuestas conexiones de Mischer con la Mafia. Muchos aseguran haber sufrido persecución por conocer los secretos de la familia Bush. Baste citar aquí el trágico caso de Darlene Novinger, una ex-agente del FBI que investigaba grandes flujos de narcotráfico entre Canadá y Florida Y denunció haber comprobado la relación de los narcotraficantes de la Falange Libanesa con George Bush en el mismo periodo en el cual éste desempeñaba el cargo de jefe de la lucha contra el narcotráfico en el sur de Florida. Los superiores de Darlene le prohibieron seguir con su trabajo y la presionaron para firmar mentís de sus propios hallazgos que según ella, puede incluso documentar con imágenes. En 1987, las primeras amenazas se cumplieron. El cadáver de su marido apareció en el río Sesquihanna dos meses después de ser asesinado. El 8 de julio de 1993 recibió otro aviso funerario, hecho realidad cuatro horas más tarde: su padre murió envenenado. Poco después de enterrarlo, halló junto a la lápida un canario muerto, el mismo mensaje que alguien dejó en el buzón a Bradley Ayres, su compañero de investigación en el FBI. El 24 de julio de 1996, Darlene denunció estos hechos en la Kiev AM Radio, en Glendale, Califomia.

El candidato de la Orden

En 1977, George W. Bush Junior, erigió su primera compañía, Arbusto Energy, con la ayuda económica de la Orden. La asistencia de su tío Jonathan Bush fue muy útil para acumular el capital, aportado por una veintena de inversores, con William Draper III al frente. En la Biografía no autorizada, de Tarpley y Chaitkin, Draper aparece como gestor de la «cuenta Thyssen», de la que los Harriman y los Bush se habrían servido para financiar al partido nazi.

George Bush hijo entró en la Orden en 1968. Los promotores políticos de su padre le confiaron la tarea de representar estos sombríos intereses. Ya habría ocurrido en vísperas de la Guerra del Golfo. «En el nombre del padre», George Bush jr. invirtió en Harken, una prolongación de la íntima relación entre «petrodólares» y «narcodólares» expuesta en el Informe Kiwi. Según dijo el ex-agente de la CIA Ronald Rewald a Rodney Stich, George Bush tenía una cuenta con narcodólares bajo un nombre falso, Irwin Peach. En esta guerra, el petrolero George Bush, dueño de Zapata Oil, habría actuado contra su antiguo amigo Saddan Husein, a quien probablemente no permitió derrocar, con el objetivo deliberado de producir una crisis mundial con elevadas ganancias para las grandes multinacionales.

Según las denuncias recogidas por los autores reseñados anteriormente, los Bush son herederos de un oscuro linaje. En el inicio del nuevo milenio, «La Orden» habría elegido a George Bush junior para encumbrar sus designios, perpetuar el pillaje y, probablemente, aumentar su colección de huesos de líderes disidentes. Fuente:

Etiquetas: , , , , ,