sábado, 28 de marzo de 2009

La hora del Planeta: apagón sábado 28 de marzo, 20.30



El sábado 28 de marzo, se celebra La Hora del Planeta. Una iniciativa de la World Wildlife Fundation (WWF) que convoca a apagar las luces durante una hora (20.30 a 21.30). Si amamos al planeta y no estamos de acuerdo con la depredación que con él se hace, apaguemos la luz. Entrevista: Lidio López - Ingeniero forestal, doctorando "Reconstrucción ambiental y dinámica de bosques nativos de Bolivia" (WWF e IANIGLA-CONICET). llopez@mendoza-conicet.gov.ar. Edición-redacción: Myriam Arancibia - Difusión-Divulgación - CONICET Mendoza marancibia@conicet-mendoza.gov.ar
¿Que es la hora del Planeta?

"Es una iniciativa que nace de la conocida mundialmente WWF, con la finalidad de llegar a las personas de todo el mundo para festejar con todos los ciudadanos comprometidos, la hora del planeta. Se convoca a apagar las luces de su casa, durante una hora, el sábado 28 de marzo, de 20.30 a 21.30".

¿Que se intenta comunicar con esta medida?

"Todos y todas protestamos contra el cambio climático. Con esto, se ahorra energía (recursos naturales) y dinero al no consumirla. Será un compromiso personal de quienes asumamos esta iniciativa (apagar las luces, los artefactos) y una protesta contra las medidas que están agravando las consecuencias del cambio climático. Por ello, se ha invitado a los líderes políticos para que tomen, de forma urgente, las medidas necesarias".

La convocatoria, ¿es a particulares y a organismos gubernamentales?

"Sí. En la Argentina, al no tener presencia la WWF, es probable que no sea muy impactante la convocatoria. En otros países, los gobiernos han tomado la iniciativa de aprobar resoluciones que invitan a apagar las luces, a realizar actividades artísticas, en plazas y espacios públicos, a suspender encuentros deportivos de ligas profesionales, en estadios con mucho consumo de energía".

¿Cuáles son los países más comprometidos?

"Estados Unidos, España, Nueva Zelanda, Australia y casi todos los países europeos. También en Latinoamérica, Bolivia, Brasil, Colombia, Venezuela. En Argentina, se está iniciando la concientización, debido a la ausencia de una sede. Pero, como queda poco tiempo, se trata de llegar al ámbito científico y a la difusión desde el CONICET Mendoza en sus espacios de comunicación en medios masivos. Tal vez, lleguemos institucionalmente a gobiernos y políticos para que adopten medidas de convocatoria a los vecinos de los municipios para que salgan con velas, en los barrios, a celebrar la hora del planeta. Que sea una fiesta como la de fin de año u otra festividad popular".

¿Qué significa World Wildlife Fundation?

"Esta organización, nace en los años 70 del siglo pasado, con el objetivo de proteger especies amenazadas. Desde estos inicios de pequeño organismo, hasta convertirse en el máximo consultor de la ONU, para la conservación de especies y hábitat amenazados. De allí es que la actividad se centró en la conservación de la fauna silvestre".

¿Dónde se fundó?

"En China, comenzando con la protección del oso panda. De allí, que el símbolo de la WWF sea esta especie amenazada. Luego, fue ampliando la protección a otros animales, hábitat, agua y no sólo puntualizando la actividad en recursos sino comprometiendo a países para establecer límites geográficos de parques nacionales protegidos. Por ello, este organismo internacional tiene mayor representación en países con zonas de mayor impacto: Amazonia, zonas tropicales. Sería muy positiva una representación en Argentina para la protección de los glaciares".

¿De dónde o de quiénes obtiene fondos la WWF?

"Así como yo, hay miles de personas que obtienen ayuda de la ONG para realizar doctorados, en todas partes del mundo. Los fondos se obtienen a partir de donaciones de fundaciones como Coca Cola, Ford, Toyota, Nike, los que se acercan".

¿En qué medida está vinculado a la WWF?

"Soy becario de esta organización. Me pagaron parte del doctorado que estoy realizando en el IANIGLA. En la actualidad, pasé a ser becario del CONICET pero, sigo vinculado al organismo internacional. Al punto que soy el único representante que tienen en este país. He propuesto que se abra una sede en Argentina, en forma independiente, que luche por la conservación de especies y contra el cambio climático".

La ecofiesta

Apagar las luces por una hora. Salir a compartir con los vecinos con velas encendidas, organizar una ecofiesta, con comida orgánica, sin utensilios de plástico. Con esta simple actitud, se hace un gran aporte al planeta, sin necesidad de armar proyectos grandes, con la voluntad de las amas de casa, de los niños, los jóvenes, los hombres que tengan claro que hay que defender el planeta y protestar por las actividades que lo están destruyendo.

Etiquetas: , , ,

viernes, 27 de marzo de 2009

El nuevo orden mundial: ¿realidad o fantasía?

Podemos ver la realidad de dos maneras:

Uno puede creer literalmente lo que lee en los periódicos, oye en la radio, ve en la televisión y lo que exponen los grupos mediáticos; es un modo seguro, garantizado, de estar en el mundo sin que aparezcan sombras, enigmas o motivo alguno de inquietud. Podemos llamar a este modo “Versión Disney” de la historia, en ella el universo cotidiano oscila regular y previsiblemente entre una pareja de valores claramente delimitados y cognoscibles: la Derecha y la Izquierda.

Podemos también cuestionar esta forma gregaria de hipnosis y acceder paulatinamente al conocimiento de una historia secreta, invisible, negada por “las más diversas autoridades”, una historia que no coincide con los valores de la tribu y que rompe con numerosos tabúes. “En la democracia no existe nada similar a una clase dirigente. Los medios de comunicación son herramientas imprescindibles para mantener las libertades mediante la configuración de una opinión pública informada y responsable”. Ante una pantomima como esta, claro ejemplo de manipulación y desinformación, solamente cabe una sonrisa escéptica o una crítica breve. Existe la clase dirigente. La democracia es escasa o nulamente democrática. Nuestro destino lo rige el gobierno oculto. Los grupos mediáticos persiguen una política de ocultación y distorsión de los acontecimientos de acuerdo con los intereses de sus gestores propietarios, en el mejor de los casos, en el peor, nos encontramos ante un programa acelerado y premeditado de embrutecimiento ante el cual el “panem et ciercenses” de la antigua Roma constituye una mera anécdota.

La versión conspiratoria estándar mantiene la tesis de que existe algo así como un “plan global” que a través de las generaciones va siendo implementado en la historia mediante las actividades coordinadas de distintos personajes y organizaciones. Estas van insertando a sus miembros en las instituciones y tramas más diversas. Las sociedades secretas, las revoluciones, las guerras, las crisis económicas, entre otros muchos acontecimientos, formarían parte y daría testimonio de estas actividades. Francmasones, Jesuitas, Iluminati de Baviera, Rosacruces, Templarios o Thueleanos dan testimonio, a través de las circunstancias más plurales, de una presencia invisible y decisiva, sin la cual los acontecimientos permanecen opacos y desconectados de toda virtualidad explicativa. Sin olvidar los servicios secretos, los grupos económicos de presión o los representantes del crimen organizado y de las ciencias y las artes.

Hay muchos que ven en la paulatina constitución de un orden global planetario (el Nuevo Orden Mundial), una conspiración de los dirigentes del “gobierno oculto”. Los políticos serían poco más que locutores o empleados de segunda fila. La independencia de las naciones, un obstáculo a superar, ya sea mediante guerras puntuales (la invasión de Irak) o crisis económicas diseñadas (Sudeste Asiático, Latinoamérica), como a través de una retórica mundialista camuflada de todo tipo de patrañas pseudo humanitarias o ecológicas (derechos humanos, crecimiento sostenido, etc.). La caja de resonancia suelen ser las Naciones Unidas, un foro de burocracias estatales que se considera el máximo órgano de legitimación soberana de las políticas, de cara al populacho narcotizado por la televisión. En esta trama, el socialismo habría sido simplemente un instrumento destinado a consolidar una concentración de poder inigualable en manos de determinadas elites, debilitando y aniquilando a las clases medias y auspiciando el control policial y mental del rebaño futuro. La Comisión Trilateral (David Rockefeller…), el Club Bilderberg (Rockefeller, Kissinger…), o el Council of Foreign Relations (Kissinger, Brzezinski…), constituyen ejemplos de instituciones, algunas de ellas transnacionales, que operan como foros de encuentro y reclutamiento de las nuevas elites que preparan la etapa faraónica de sumisión planetaria en el siglo XXI.

A juzgar por los acontecimientos actuales, la construcción del Estado Mundial (parte visible del “gobierno oculto”), New World Order (o Nuevo Orden Mundial) parece un proceso imparable.
En su reciente trabajo “Impacto de la globalización en los países en desarrollo”, Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatic, después de hablar de los “nuevos amos del mundo”, matiza: “por cierto, no constituyen, como algunos imaginan, una especia de estado mayor clandestino que conspira en las sombras para controlar el mundo; se trata más bien de fuerzas que se mueven a su antojo gracias a la globalización”. Asimismo, Susan George, en una entrevista concedida con motivo de la presentación en Barcelona de su novela “Informe Lugano”, a la pregunta de si lo que describe en ella no es acaso una conspiración planetaria, contesta: “No, no creo en las conspiraciones, sino en los intereses. He descrito que los amos del universo hacen lo que deben hacer dado quienes son, lo cual no es una conspiración.

Además de que no se aprecia ninguna incompatibilidad entre “conspiración” e “intereses” (¿se le ocurriría a alguien conspirar contra sus intereses?), de ambas declaraciones se desprende que los nuevos “amos del mundo” no serían seres cínicos y sin escrúpulos, sino más bien “instrumentos del determinismo ciego de las fuerzas del mercado”. Actúan así porque no pueden actuar de otra manera; y dado que ellos, pese a estar en su cúpula, no inventaron el mercado, la historia debería juzgarlos más como víctimas que como verdugos (quizás los millones de víctimas reales y diarias de su conducta deberían de tenerlos en cuenta en sus oraciones).

Pero, vieja o nueva, con calificativos o sin ellos, la conspiración existe, y no podemos permitirnos la ingenuidad de pensar que lo que está ocurriendo en el mundo no obedece a ninguna planificación, sino que es una simple “explosión del desorden” y no parte sustancial del Nuevo Orden Mundial.
Para Ramonet y George el “senado virtual que gobierna el mundo” (sistemáticamente denunciado por Noam Chomsky) es tan sólo “una secuela del mercado”, Según ellos no hay conspiración: “le monde va lui même”.
Los “nuevos amos del mundo” se habrían encontrado entonces, sin proponérselo con el mundo en sus manos.
Pero la verdad, por el contrario, es que en la cúpula rectora, astronómicamente rica, de ese gigantesco pulpo financiero que atenaza al mundo, el poder ya no está al servicio del beneficio económico, sino el beneficio económico al servicio del poder.
Contra lo que algunos creen, allí no hay lucha por el poder: ellos son “el poder”. En una economía mundial en la que, como nos dice Samir Amin, la rentabilidad del capital productivo cae estrepitosamente por el agotamiento de los mercados, el que esos amos de los mercados financieros se dediquen al acaparamiento sistemático de los activos productivos a lo largo y ancho del planeta, no tiene otro sentido que un acaparamiento global del poder. No buscan apoderarse sólo de la riqueza de los estados: buscan apoderarse de los estados.
Y ya lo están consiguiendo, como nos advierte Vivianne Forrester (“Una extraña dictadura”): “todos los centros nerviosos de la sociedad están controlados por un régimen que delega en los políticos para llevar a cabo decisiones ya tomadas de antemano en lugares como la OCDE, el BM o el FMI”.

No estamos ya en la lógica del mercado, estamos en la lógica despiadada de los “grandes mercaderes”.
Estos no son juguetes del sistema; nosotros somos juguetes de su perverso sistema. Juegan con nuestros pensamientos y sentimientos más allá de lo puramente económico para llevarnos a un mundo totalitario, donde no haya el más mínimo resquicio para la libertad real.

Dice Manuel Vázquez Montalbán en el prólogo de “Informe Lugano”: “La globalización implica no sólo el objetivo de un gran mercado universal marcado por las pautas del neoliberalismo más salvaje, sino un control total de las conductas, impidiendo la simple posibilidad de insinuar, diseñar o practicar la disidencia”.
El determinismo económico no es el culpable. Como denuncia Louis de Brouwer, consultor internacional de la ONU-UNESCO y autor del libro “Las mafias político-económicas que dirigen el mundo”: “el poder político es ejercido a nivel mundial por un pequeño grupo de individuos sin escrúpulos que se encuentra en EEUU, un país gobernado por dirigentes de diversas sociedades secretas, y que “casualmente” coincide que son los dueños de los seis principales bancos. Este pequeño grupo dirigente constituye el cerebro que domina el mundo”.
Agazapado tras instituciones sin rostro, el “Gran Hermano” existe y conspira. No es simplemente “el mercado”, son personajes con nombres y apellidos, siniestros y fríos hasta la barbarie. La ingenuidad es su mejor aliado. El mero hecho de tener que demostrar lo evidente, cuando la verdadera amenaza y el auténtico adversario no cesan de mostrarse con descaro, es ya una señal elocuente del punto al que han llegado las cosas, y del que aún les queda por alcanzar.

¿Quién gobierna el mundo? ¿Los líderes del grupo de los ocho países más desarrollados del planeta, el G-8, que se reúnen una vez por año en distintos lugares del planeta? ¿Acaso son los “técnicos” del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, o tal vez los 15 jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea? ¿Quién y cuándo toma las decisiones? Las declaraciones finales que se publican al término de las cumbres entre poderosos son a menudo vacías, apenas un manojo de orientaciones vagas que no reflejan el curso del mundo. ¿Dónde se toman entonces las decisiones? ¿Quién las elabora? En realidad, detrás del telón de la política-espectáculo existe una serie de cenáculos casi secretos donde, sin testigos indiscretos, casi sin periodistas y hasta a veces sin mujeres, se juega el auténtico destino del mundo. No se trata de un “club” religioso, ni de un círculo embebido en alguna mística extraña, ni de un grupo alimentado por la idea de un complot universal. Son sencillamente poderosas organizaciones secretas compuestas por magnates de las altas finanzas, estrategas, hombres políticos de gran vuelo y militares cuya existencia confirman el juicio del ministro de finanzas británico de la Reina Victoria, Disraeli, quien escribió: “El mundo está gobernado por personajes que no pueden ni imaginar aquellos cuyos ojos no penetran entre los bastidores".

La más “desconocida” pero la más potente de esas organizaciones secretas el Bilderberg. Creado en mayo de 1954 en el hotel Bilderberg de Oosterbeek, en Holanda, por el príncipe Bernardo de los Países Bajos, Bilderberg es un grupo supranacional cuya existencia se basó en una idea simple: reunir a los miembros de la OTAN, la Alianza Atlántica, a fin de que éstos armonizaran la política internacional de los aliados. La adhesión al grupo de Bilderberg se hace por contactos confidenciales y sus miembros tienen estrictamente prohibido hablar abiertamente del contenido de los debates y de las decisiones que se toman.
Compuesto esencialmente por personalidades del mundo de los negocios, la industria y la política, los miembros son seleccionados por su “mérito”. Aunque su funcionamiento y su organización interna siguen estando protegidos por el secreto, se sabe que existe una suerte de “comité conductor” (steering committee) compuesto por miembros permanentes (de 15 a 18 personas entre norteamericanos y europeos) que decide a quién se invita y de qué temas se trata.
Bilderberg está dividido entre “iniciados”, en total cuatro integrantes del “club”, entre ellos David Rockefeller, “inocentes” e invitados esporádicos a las reuniones. Todos los personajes que asisten a las cumbres no son iniciados y éstos trabajan según metas que los mismos miembros del “club” desconocen. El secreto es la regla de oro, incluso para los escasos periodistas que reciben esporádicas invitaciones.
Aunque es el más protegido, Bilderberg no es el único círculo sobre el que pesan muchos interrogantes: el Club de Roma, la Comisión Trilateral, el Bohemian Club, el Aspen Strategy Group, el Council of Foreign Relations, y el Skull and Bones constituyen otros brazos de lo que muchos denominan “la secta global”. El grupo de Bilderberg se presenta como un “foro internacional” en cuyo seno los dirigentes políticos y económicos exponen su posición personal sobre temas de interés general, especialmente en los campos de la política exterior y la economía internacional. Sin embargo, cuando se conoce la nómina de participantes, los temas tratados y algunas “decisiones históricas” tomadas por sus miembros se hace evidente que existe un “lazo confidencial” entre lo que se habla en Bilderberg y lo que ocurre después. Cada vez que un tema dominó la agenda mundial, Bilderberg lo trató a su manera elaborando una estrategia de respuesta o, como en algunos casos, estableciendo una auténtica política de acción. El Foro de Davos reúne cada año en esta ciudad a la crema del mundo para evocar “públicamente” los temas más candentes. Bilderberg hace lo mismo…pero a puertas cerradas, sin conferencia de prensa ni publicidad alguna.

Los grandes “cardenales” de este cónclave planetario son dueños de bancos (Lazard Frères & Co., Barclays, Chase Manhattan Bank, Goldman Sachs, Deutsche Bank, Société Générale de Belgique, UBS,…) administradores de grupos industriales (Unilever, Fiat, Daimler-Chrysler, Xerox Company, Lafargue, Total-Fina Elf, Shell, BP Amoco,…) varios comisarios europeos, millonarios como Rockefeller y sus descendientes, responsables de instituciones de estudios internacionales, el secretario general de la OTAN, dirigentes del FMI y del BM, ex presidentes como George Bush o Bill Clinton, personajes influyentes como Henry Kissinger, senadores e intermediarios de altísimo vuelo.
Gora Greider, secretario de redacción del diario sueco Dala Demokraten, establece un lazo entre el orden actual del mundo y las influencias ejercidas en el seno de Bilderberg desde hace 50 años. Según Greider, Bilderberg contribuyó “a instaurar el tipo de capitalismo que conocemos hoy y a solidarizar entre sí a las principales elites mundiales del ámbito de los negocios. David Rockefeller, dueño del Chase Manhattan Bank, fundador de la Comisión Trilateral –es decir el brazo político de Bilderberg-, participó de todas las reuniones del grupo desde su fundación en 1954. A él se le debe la mejor definición escondida de los círculos como Bilderberg. En la edición del primero de febrero de 1999, Rockefeller declaró a Newsweek International: “Algo debe reemplazar a los gobiernos y el poder privado me parece la entidad adecuada para hacerlo”.

El esquema de sus reuniones, celebradas cada año en un lugar diferente del mundo no varía: son ultra secretas, protegidas por un imponente ballet masculino de los servicios secretos, con la asistencia de lo más destacado que existe en los círculos de las finanzas y la política. En una de las últimas cumbres, organizada en Francia, entre los más de 100 “global leaders” que asistieron estaban el número dos del Pentágono, Paul Wolfowitz, Richard Perle, uno de los inevitables ex consejero de Seguridad de George Bush y arma política de disuasión frente a los enemigos de la ofensiva militar en Irak, Dominique de Villepin, el ministro francés de Relaciones Exteriores, el ex presidente francés y actual presidente de la Convención Europea, Valery Giscard d’Estaing; John Bolton, subsecretario de Estado Norteamericano encargado de las armas y la seguridad nacional, una galería de presidentes de grupos multinacionales Thales, Axa, Nokia, Daimler-Chrysler, Novartis-, gobernadores de bancos centrales, el Rey de España, los primeros ministros de Dinamarca y Portugal, el juez antiterrorista Jean Louis Bruguière, miembros de institutos de estudios estratégicos internacionales y un puñado de periodistas que aceptan la ley del silencio, de Financial Times, The Economist, Newsweek o La Repubblica. Durante tres días, la crema mundial discutió sobre la guerra de Irak, la lucha contra el terrorismo, la caída del dólar. Cada participante se compromete a “ser franco dentro del grupo” y a mantener en absoluto secreto el contenido de las discusiones. “La franqueza es la regla de juego”, comenta el belga Etienne Davignon, presidente del comité de organización del grupo de Bilderberg, para quien “si Bilderberg es un éxito se debe a que nadie molesta a nadie, a que cada participante juzga útil escuchar una cosa distinta de la que está acostumbrado a oír. La gente sabe que acá no hay micrófonos y que no se van a ir con las manos vacías”.
Según reveló parcialmente el comisario europeo Pascal Lamy, “los enfrentamientos entre franceses y norteamericanos a propósito de la guerra de Irak fueron intensos”. Un asiduo concurrente a las reuniones de Bilderberg explica: “Acá se puede ir al fondo de las cosas, se habla de geopolítica, de estrategia”. Desde luego, también se trabaja “cuerpo a cuerpo” para orientar los comportamientos de las redes de influencia. El Corporate European Observatory, uno de los grupos de estudios más importantes sobre las políticas liberales, destaca en un libro publicado en 2000 que si bien Bilderberg no decide nada de manera “formal”, si llega a “plasmar” un consenso entre las elites de la política, de la economía y de los medios de comunicación. Geoffrey Gueuns, sociólogo belga de la Universidad de Louvain y autor de una investigación sobre el poder de estos clubes (“Todos los poderes confundidos”), afirma que Bilderberg ilustra el “pacto estructural entre la elite de los negocios, la elite política y la de los medios de comunicación”. James P. Trucker, un norteamericano perteneciente a la derecha dura, es uno de los asiduos críticos de Bilderberg. Según él y otros detractores, en 1973 Bilderberg sirvió para aumentar el precio del petróleo en un 400 por ciento, Kissinger preparó en su seno la guerra de Yom Kippur (Israel contra Egipto y Siria), Margaret Thatcher obtuvo allí el visto bueno de la elite para ser la primera ministra debido a su oposición al euro, la moneda única europea (que en realidad, surgió más de 20 años después), Clinton consiguió la corona para ser Presidente de los EEUU y, en 2002, Donald Rumsfeld elaboró la estrategia de intervención en Irak. “Es absurdo, un fantasma. La idea de un cenáculo entre amos del mundo es falsa”, alega Etienne Davignon. Con todo, es lícito contestar que algo ocurre. La tendencia ideológica de Bilderberg es clara: sólo para blancos, una suerte de “núcleo” del mundo occidental compuesto en sus dos terceras partes por anglosajones que nunca se ha abierto a otros sectores del mundo.

Pero no es el único centro de influencias subterráneas. El segundo es la Comisión Trilateral, creada en 1973 por los miembros de Bilderberg. Pero también está el Comité de los 300, la Round Table, el Club de Roma., el CFR, Council of Foreign Relations, el Bohemian Club, el Skull and Bones. Casi todos los núcleos poseen características comunes –el secreto y los intercambios entre las finanzas y la política-, y un fundador o iniciador que los liga a todos: Rockefeller. El Comité de los 300 fue fundado en 1729 para asociar al sistema bancario mundial con los representantes de las naciones occidentales, la Round Table fue fundada en 1891 con propósitos similares; el CFR, Council of Foreign Relations, es una emanación de la Round Table lanzada en 19821. El CFR se presenta como un centro de investigaciones sobre las relaciones internacionales y organiza seminarios cerrados a muy alto nivel. En un informe anual de 1992, el CFR acota: “En el curso de todas las reuniones, la regla del Consejo es la no-atribución aplicada. Ello garantiza que los participantes puedan hablar abiertamente sin que, más tarde, otros participantes relaten las declaraciones.

Impulsada por David Rockefeller y Zbigniew Brzezinsky, la Comisión Trilateral vio la luz en 1973. A diferencia de Bilderberg, la Trilateral organiza encuentros a los que invita a personalidades de Oriente, concretamente Japón. Esta organización agrupa a más de 200 personas oriundas de las elites industriales y económicas de EEUU, Japón y Europa Occidental. Se la considera el “brazo político” de Bilderberg porque sus reuniones se acompañan de cierta publicidad. Existe una presencia “cruzada” y permanente entre quienes asisten a las reuniones del Club de Roma, de la Comisión Trilateral y del Council of Foreign Relations.

Sin duda, el más notorio de esos cenáculos es el Bohemian Club, cuyo lanzamiento data de 1879. El Bohemian propone una suerte de “retiros festivos” durante los cuales los participantes, los dos presidentes Bush, Kissinger, Colin Powell, deben mostrar sus talentos escondidos de músicos, actores o cómicos. Las mujeres y los periodistas están proscritos. El Bohemian Club organiza “seminarios” en California invitando a millonarios norteamericanos y a personas provenientes de 12 países. Cincuenta de sus miembros son directores de alguna de las 1000 compañías que figuran en la lista de la revista Fortune, funcionarios del gobierno o consejeros de mucho peso. “Weaving spiders not come here”, dice la divisa del Club. Una serie de investigaciones indican que el proyecto Manhattan, la piedra piramidal de la bomba nuclear lanzada en Hiroshima, fue concebida entre sus muros en 1942. Todos los grandes industriales, financistas y políticos norteamericanos pasaron por esos seminarios. Aunque oficialmente la cumbre tiene por objeto celebrar “el espíritu bohemio”, lo que ocurre allí adentro suele escapar a la razón. Además de las representaciones teatrales o musicales de los invitados, sus miembros inician las sesiones con un espectáculo denominado “la incineración de las preocupaciones”, un rito durante el cual se incendia una lechuza de dos metros. El Bohemian Club suscita aún hoy muchos interrogantes debido a las denuncias sobre prácticas satánicas, violaciones y cultos extraños que se practican.

El Skull and Bones funciona con un esquema similar. Es una orden selecta constituída por los miembros de las familias más poderosas del sistema norteamericano. George W. Bush fue uno de los primeros en reconocer que formaba parte de esta curiosa institución que ha ejercido una influencia considerable dentro de EEUU. Según Anthony Sutton, autor de una investigación sobre Skull and Bones (“La red secreta norteamericana”), la orden ha ejercido una “cadena de influencias a la vez verticales y horizontales”, particularmente dentro del sector bancario y financiero de los EEUU.

Bilderberg, el Bohemian Club, la Comisión Trilateral, el Club de Roma, tal vez no constituyan organizaciones o grupos cuya meta consiste en organizar un complot mundial pero si aparecen como círculos donde el gran poder negocia las políticas globales a la sombra de los debates públicos y de la democracia.
Gran parte de la centralización del poder que se está llevando actualmente a cabo en el mundo puede atribuirse a los acuerdos del grupo Bilderberg. “No establecen la política mundial”, en opinión de Denis Healy, uno de los fundadores de Bilderberg, “sino simplemente debaten la línea de la política a seguir con las personas que la hacen realidad”.
Según una fuente del grupo, “los acontecimientos mundiales no ocurren por casualidad: están pensados para que sucedan…y la mayoría de lo que sucede está dirigido por los pocos que manejan el poder”.
Todas las instituciones europeas que han formado la unidad del Viejo Continente, desde la Comunidad Europea del Carbón y del Acero o el EURATOM, hasta la Comunidad Europea, fueron concebidas, diseñadas y convertidas en realidad dentro del grupo Bilderberg.

Desde 1954, los bilderbergers representan a la elite y la riqueza de todas las naciones occidentales –financieros, industriales, banqueros, políticos, líderes de corporaciones multinacionales, presidentes, primeros ministros, ministros de Finanzas, secretarios de Estado, representantes del Banco Mundial, la OMC y el FMI, ejecutivos de los medios de comunicación, y líderes militares- un gobierno en la sombra que se reúne en secreto para debatir y alcanzar un consenso sobre la estrategia global. Todos los presidentes americanos desde Eisenhower han pertenecido al Club.
También Tony Blair, así como la mayoría de los miembros principales de los gobiernos ingleses; el ex primer ministro galo Lionel Jospin; Romano Prodi, ex presidente de la Comisión Europea; Mario Monti, comisario europeo; Jean Claude Trichet, gobernador del Banco Central Europeo; James Wolfensohn, presidente del Banco Mundial; Rodrigo Rato, director gerente del FMI; Javier Solana, alto representante de la UE para la Política Exterior, ex secretario general de la OTAN; George Robertson, ex secretario general de la OTAN; José M. Durao Barroso, presidente de la Comunidad Europea, ex primer ministro portugués…(la lista continúa, ya verán más adelante).
Kofi Annan está casado con una hija del principal mecenas de Bilderberg. Eso significa que Annan es sospechoso? Significa como mínimo, que cuenta con la aprobación de una importante parte del establishment norteamericano. Kofi Annan fue nombrado directamente por Bill Clinton, quién también ha participado en las reuniones de Bilderberg y la Comisión Trilateral.

¿Cuál es el objetivo, para qué se juntan? Si bien podría presumirse que el objetivo de las reuniones del Club de Bilderberg es, principalmente, hacer una buena agenda de teléfonos para pedir oportunos favores, a los políticos concurrentes, quienes se sienten en su salsa rodeados de tanta elegancia, poder y dinero y que los promotores aprovecharán, en su momento, dando un telefonazo cuando lo necesiten, la cuestión real, muy probablemente, trascienda esta finalidad; el funcionamiento del sistema indica que los números finales de los balances de los bancos y las corporaciones, los flujos financieros y los patrimonios de las familias privilegiadas, dinastías y magnates y hasta los paraísos fiscales, dependen, centralmente, del resultado de opciones políticas concretas e incluso de intervenciones militares o acciones represivas violentas.
El poder y el dinero son argumentos mas que suficientes para esconder lo que se quiere, el inmenso bienestar que gozan unos pocos, puede sufrir enormes modificaciones con el conocimiento abierto de las decisiones que surgen de estos foros y que deberían tomarse en democracia. Cuando una pequeña elite, con semejante acumulación de poder y riqueza se reúne a deliberar, no debe hacerse con el hermetismo en que acontece, el mundo en su actual figura de miseria y carencias, merece una explicación de lo que ellos tratan. No es necesario ser futurólogo para predecir que lo contrario solo traerá nuevos, más cruentos y frecuentes enfrentamientos y estos no serán ya, entre extremistas o terroristas y gobiernos, sino entre ciudadanos esclarecidos y grupos privilegiados que, lejos de toda convicción democrática, determinan la vida, libertad y derechos de millones.

“Que algunos activistas tengan a Bilderberg en la mira no sorprende a Alasdair Spark, experto en teorías conspirativas.
“La idea de que una camarilla en las sombras está manejando al mundo no es nueva. Por cientos de años la gente ha creído que el mundo es gobernado por un conciliábulo de judíos”, indica.
Y concluye: “¿no debemos esperar que los ricos y poderosos organicen las cosas según su propio interés? Creo que eso se llama capitalismo”. (BBCMundo.com – 1/9/04)

Lo que es bueno para los bancos y los grandes negocios es bueno para el bienestar de la humanidad, así piensan la mayoría de los líderes actuales del mundo Occidental, financieros y estrategas de la política exterior que asisten a Bilderberg y desde ese punto de vista, se reúnen para pulir y reforzar un acuerdo general virtual, que consolide esta ilusión de la globalización, definida bajo sus condiciones.

Etiquetas: , , , ,

jueves, 12 de marzo de 2009

Zeitgeist Day Events: El medio es el fin


Intentamos restituir las necesidades fundamentales y la conciencia ambiental de las especies avocándonos a los entendimientos más actuales, de quién y qué somos en realidad, con ayuda de la ciencia, la naturaleza y la tecnología (en lugar de la religión, la política o el dinero) y cómo éstas sostienen la clave para nuestro crecimiento personal, no solo como individuos, sino también como civilización, tanto en su aspecto estructural como espiritual.

El señalamiento central de esta conciencia ambiental radica en el reconocimiento de elementos emergentes y simbióticos de la ley natural, y como el alinearlo con el entendimiento, y fundar con ambas, la piedra angular de nuestras instituciones sociales y personales; la vida en la tierra, puede florecer en un sistema de un constante crecimiento positivo, donde las consecuencias sociales negativas, tales como la estratificación social, guerra, prejuicios, elitismo y actividad criminal serán constantemente reducidos, y de manera ideal, en algún momento dejaran de existir dentro del espectro del comportamiento humano.

La posibilidad es, por supuesto, muy difícil para que la mayoría de los seres humanos la consideren, ya que hemos sido condicionados por la sociedad para pensar que el crimen, la corrupción y la deshonestidad "son naturales", y que siempre habrá personas que buscan abusar, dañar y tomar ventaja de otros, La institución Religiosa es la más grande promotora de esta propaganda del "ellos y nosotros", del "bien y del mal"; mentalmente promueve esta suposición.

La realidad es que vivimos en una sociedad que produce Escasez. La consecuencia de esta escasez es que los seres humanos deben de tener comportamientos de defensa propia, incluso si esto significa engañar o robar para obtener lo que quieren. Nuestra investigación ha concluido que la Escasez es una de las grandes causas fundamentales del comportamiento humano aberrante, así mismo conduce a formas complejas de neurosis. Desde un punto de vista estadístico, la adicción a las drogas e incidencia a prisión, descubre que la pobreza y las condiciones sociales insalubres, comprenden la experiencia de la vida de aquellos quienes participan de este comportamiento.

Los seres humanos no son buenos o malos…están corriendo, siempre cambiando su composición de las experiencias de la vida que los influencian. La "calidad" de un ser humano (si existiera tal cosa) esta directamente relacionada con la educación, así, de esta manera, sistemas de creencias a los que han sido condicionados.

Esta simple realidad ha pasado totalmente desapercibida y actualmente la gente piensa de manera primitiva que la competencia, la ambición y la corrupción son elementos estrechamente ligados al comportamiento humano, y en respuesta debemos de tener prisiones, policías, y así una jerarquía o un control diferencial, de manera que la sociedad pueda lidiar con estas tendencias. Esto es totalmente ilógico y falso.

El punto central es, con el fin de cambiar las cosas para un bien fundamental, debes de identificar las raíces de las causas. El sistema actual del "castigo" en las sociedades está fuera de forma, es inhumano e improductivo. Cuando un asesino serial es capturado, la mayoría de la gente salta de arriba abajo y grita por la muerte de esa persona. Están al revés. Una sociedad verdaderamente sana, que entiende que son y cómo se creó nuestro sistema de valores, tomaría al individuo y estudiaría los motivos detrás de sus acciones violentas. Ésta información sería enviada a un departamento de investigación el cuál consideraría como detener tales comportamientos a través de la educación.

Es tiempo de detener este trabajo hecho a base de retazos. Es tiempo de empezar un nuevo acercamiento social que esté actualizado con el conocimiento. Con tristeza, la sociedad actual está todavía basada en modelos fuera de forma, resoluciones y disposiciones supersticiosas.

Es importante señalar que no hay utopías o finales. Toda la evidencia apunta a un cambio perpetuo en todos los niveles. En perspectiva, son nuestras acciones del día a día de nuestra vida, las que moldean y perpetúan el sistema social en el que nos encontramos. Sin embargo, paradójicamente, es también nuestro ambiente el que moldea nuestras perspectivas y por lo tanto nuestra visión del mundo. Por lo tanto, el verdadero cambio no estará solamente en ajustar tu entendimiento personal y tus decisiones, sino también de cambiar las estructuras sociales que influencian estos entendimientos y decisiones.
Los sistemas de poder de élite se ven poco afectados en el largo plazo por tradicionales protestas y movimientos políticos. Debemos movernos más allá de estas formas establecidas de "rebelión" y trabajar con una herramienta más potente:

Vamos a detener al apoyo al sistema, mientras avocamos constantemente la conciencia, la paz, la unidad y la compasión. No podemos "lucha con el sistema"- El odio, la ira, y la mentalidad bélica son medios que han fallado en el cambio, ya que perpetua la misma herramienta corrupta, que utilizan los sistemas establecidos para mantener el control.
La distorsión y parálisis

Cuando entendamos que todos los sistemas son emergentes y están en un constante estado de evolución, junto con la realidad a la que estamos conectados de manera simbiótica con la naturaleza y con los demás de las manera más simple, pero profunda, forzándonos a concientizarnos que nuestra integridad personal es tan grande como la integridad del resto de la sociedad, entonces seremos capaces de ver cuan torcidos y al revés están los estatutos sociales, y como su perpetuación es una gran causa de la inestabilidad social. Por ejemplo, el sistema monetario ha sido considerado por mucho tiempo como una fuerza positiva en la sociedad debido a que clama la producción de incentivos y progreso. En la actualidad, el sistema monetario se ha vuelto un vehículo para la división y el control totalitario.

Es la última forma de "divide y vencerás", que en su núcleo se encuentran asumidos (loa prejuicios) 1) Debemos de pelear unos con otros para poder sobrevivir; y 2) los humanos deben de tener la recompensa del "incentivo" para hacer cualquier cosa significativa.

En lo que respecta al número 1 (debemos pelear unos con otros para poder sobrevivir), esta característica de "competencia" en el sistema, garantiza la corrupción en la sociedad en cada nivel, ya que el fundamento es "ellos contra nosotros". Muchos argumentan que el "sistema de libre mercado" es bueno… pero es corrupto en los tiempos modernos debido a las malas políticas, favoritismos, bancarrotas, etc. Ellos asumen que si a un libre mercado "puro" se le permitiera florecer, entonces estaría bien. Esto es falto, ya que lo que estás viendo actualmente es al libre mercado en acción, con todas sus desigualdades y corrupción. Ninguna ley detendrá el mercado interno, la complicidad, el monopolio, el abuso laboral, contaminación, ni la obsolencia planeada, y demás…esto es lo que un sistema competitivo produce sin fallas, ya que está basado en tomar ventaja de los demás por una ganancia, punto.

Debemos empezar la transición fuera de estos ideales opresores y movernos hacia un sistema que este "diseñado" para apoyar a seres humanos… sin forzarlos a lucha unos entre otros para sobrevivir. En lo que respecta al número 2 (los humanos deben de tener la recompensa del "incentivo" para hacer cualquier cosa significativa; ésta es solo una triste e increíblemente negativa perspectiva del ser humano en general. Para asumir que una persona debe de estar "estructuralmente motivada" o por lo tanto "forzada" para hacer algo, es simplemente absurdo. Piensa cuando eras niño y no tenías idea de lo que era el dinero: tu jugabas, eras curioso e hiciste muchas cosas… y ¿Por qué? ¡Porque querías hacerlo! Sin embargo, mientras pasa el tiempo en nuestro sistema esa curiosidad y auto motivación es despojada de la gente, así como son forzados a la especialidad, a trabajar como unidades aisladas, casi en un sistema de predeterminación laboral con el objetivo de sobrevivir. Esto, por el contrario, a menudo crea una rebelión natural dentro de la persona debido a que se forza a una obligación, y con esto llegamos a la separación holgazanería y al trabajo. La pereza asumida por los proponentes del sistema monetario (quienes proclaman la generación de incentivos) no reconocen esto. En una verdadera sociedad, la gente sigue sus inclinaciones naturales y trabajan para contribuir a la sociedad, no porque les paguen para hacerlo, sino porque tienen una gran conciencia que reconoce que la contribuir a la sociedad les ayuda tanto a ellos como a todos los demás. Éste es un alto estado de conciencia que esperamos comunicar. Tu recompensa por el bienestar de la sociedad, es el bienestar mismo de la sociedad, el cual aumenta tu mismo bienestar.

Ahora, poniendo las cosas en perspectiva, es importante entender que nuestro mundo está actualmente dirigido, sin duda alguna, por un pequeño grupo dominante de hombres de altas posiciones de las instituciones que son dominantes en los ámbitos financieros y de negocios. El establecimiento de los gobiernos está en cooperación con la influencia y el poder de las corporaciones y de los bancos. El líquido vital es el dinero, el cual es, de hecho, una ilusión que ahora tiene poca relevancia en la sociedad y sirve como una herramienta de manipulación y división en conjunto con un tipo de organización social que garantiza el elitismo, el crimen, guerra y la estratificación social.

Simultáneamente, los individuos son enseñados que el "ser correcto" es lo que crea su valor como ser humanos. Este estado de "ser correcto" está directamente relacionado con los valores prevalente de la misma sociedad. Por lo tanto, aquellos quienes aceptan y apoyan los puntos de vista del sistema son considerados como "normales", mientras quienes están en contra son considerados como "anormales" o incluso "subversivos" . O hay un dogma de una única tradición social o un alineamiento con respecto a un establecimiento de una religión a nivel mundial, la base es la misma: materialismo intelectual.

Mientras tomamos conciencia de que el conocimiento y por tanto, nuestras instituciones están siempre evolucionando, vemos que cualquier sistema de creencias que clama "saber" algo, sin lugar a discusión, es una perspectiva fallida. La religión, con su fundamento en la fe, es la reina de la distorsión, ya que clama saber algo en definitiva sobre los más complejos y elusivos orígenes del ser humano, y esto no es posible en un universo emergente.

Dicho lo anterior, se ha expuesto que son igual de peligrosas, como el poder de las estructuras establecidas, las personas que han sido condicionadas completamente a tener un entendimiento estático como el expuesto por esos sistemas… proclamándose a sí mismos como guardianes del stato quo. Esto aplica a cada sistema, especialmente al político, financiero y religioso. Desde que la identificación de los pueblos se asocia con la doctrina de un país, una religión o una ética de negocios, muy seguido se vuelve muy difícil para una persona el cambiar, ya que su identidad se ha mezclado con las ideologías que se le han impuesto. Por lo tanto, ellos continúan la doctrina de la institución, simplemente con mantener su integridad, siendo como ellos lo perciben. Debemos de romper este círculo, ya que paraliza nuestro crecimiento, no solo como individuos sino también como sociedad.
La verdad y la transición

Una vez que hayamos entendido que nuestra integridad personal está directamente relacionada con la integridad de la tierra, la vida y todos los seres humanos, entonces tendremos nuestro camino pre-definido. En cambio, una vez que nos demos cuenta que es la ciencia, la tecnología y por tanto la creatividad humana, la cual hace posible el progreso en nuestras vidas, seremos entonces capaces de reconocer cuales son nuestras verdaderas prioridades para un crecimiento y progreso personal y social. Con estos puntos señalados, entonces podemos ver que la religión, la política y el sistema de trabajo basado en la competencia y el dinero, son modos de operación social fuera de forma, que deben de ser señalados y superados. Nuestro objetivo es alcanzar un sistema social que no opere a base de dinero o política, mientras la superstición desaparece en la medida en que la educación florezca. No existe derecho alguno para que una persona le diga a otra en que creer, ya que ningún ser humano tiene un conocimiento acabado de algo. Sin embargo, si prestamos atención el proceso natural de la vida, entonces podremos ver como podemos alinearnos con la naturaleza y así nuestro camino se muestra más claro.

Por ejemplo, hay mucha gente preocupada por el crecimiento de la población mundial, así como comentarios de miedo hechos por figuras despóticas como Henry Kissinger, quien clama que una "reducción" es necesaria. Esto, por supuesto, es de temer. Sin embargo, la pregunta real continua: ¿Es realmente tan alarmante la situación del crecimiento mundial? La respuesta, desde un punto de vista científico, es que la tierra puede manejar más y más cantidad de población de ser necesario, una vez que la alta tecnología este bajo control y sea puesta en marcha. 70% de nuestro planeta es agua y ciudades en el agua (uno de los muchos proyectos de Jacques Fresco) son el siguiente paso. Por otro lado, la educación acerca de la vida reproductiva informará a la gente sobre su ramificación de sus intereses reproductivos y crecimiento de la población disminuirán conforme la gente sea conciente que están conectados a la capacidad de población del planeta.

De hecho, el único verdadero "gobierno" que puede posiblemente existir es el de la tierra y sus recursos. Desde ahí, todas las posibilidades pueden ser cuantificadas. Éste es el por qué es necesaria una unificación intelectual de todos los países, porque la información más importante que podemos como especie es un completa y detallada cuantificación de lo que tenemos en este planeta. Así como tú examinarías la tierra y los recursos de un acre de tierra, para ver qué puedes hacer y sembrar, es lo que necesita suceder con el planeta de manera de optimizar nuestras capacidades como especies, racionar los recursos.

Por supuesto que, muchos quienes consideren las ideas arriba presentadas a menudo preguntaran: ¿Cómo podemos logarlo tomando en cuenta el distorsionado sistema de valores que actualmente opera?; ¿Cómo llevamos a cabo el movimiento y la transición? Ésta es, por supuesto, la pregunta más difícil. La respuesta: debemos empezar en algún momento. Hay muchas cosas que una simple persona puede hacer, o una comunidad que pueda empezar a dar forma a esta visión. El paso más importante es la educación

En marzo 15 del 2009 (o "el día Z" como fue llamado en el 2008) habrá acciones a nivel mundial para expandir la conciencia de esta dirección sociológica. Esperamos tener encuentros regionales en donde sea posible: ciudades, estados, países. Nosotros aquí en thezeitgeistmovement.com trabajaremos en proveer los materiales en cada lenguaje como sea posible, mientras hacemos lo posible para ayudar a cada sub-grupo. Nosotros nunca pediremos dinero. Estamos aquí para ayudar, una verdad central que se ha perdido por mucho, mucho tiempo: entre más das, más recibes.

Gracias por tu ayuda.

Etiquetas: , , , , ,